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jueves, 3 de abril de 2008

CUIDADO CON LOS PESTICIDAS


"¿Donde encuentro un buen tomate de huerta?...pregunta una señora en el supermercado, mientras rebusca entre unos cajones apilados. "Si es que estos tomates ya no saben a nada". Y esta mujer tiene razón, tanto los tomates como la mayoría de las frutas y verduras que se pueden comprar en el supermercado, distan mucho de los recogidos de una huerta tradicional. Estas diferencias ya se han hecho patentes en los últimos estudios, que demuestran que no solo se diferencian en el sabor, sino en los beneficios para la salud.

La FSA (Food Standards Agency) en Gran Bretaña ha terminado un estudio sobre alimentos biológicos que duró 4 años. Durante este tiempo cultivaron y analizaron alimentos biológicos para compararlos con los de producción industrial. La conclusión fue que los primeros tenían cerca del 40 por ciento más de antioxidantes que los segundos. Un dato muy significativo, ya que estas sustancias son muy beneficiosas para la salud y la prevención del cáncer.

De la industria a la mesa

Pero las diferencias entre los productos biológicos y los que podemos encontrar en los supermercados no se limitan a la cantidad de antioxidantes. La explotación industrial de grandes latifundios, la eliminación de las plagas con pesticidas, la conservación por medio de aditivos químicos o naturales, los potenciadores de sabor químicos, e incluso colorantes o ceras protectoras, transforman los alimentos que llegan hasta nuestra mesa pues llevan consigo muchas sustancias que no aparecen citadas en ninguna etiqueta.

Según la mayoría de los estudios, estos productos no alcanzan el índice de peligrosidad necesario para que sean prohibidos en el mercado, porque no aumentan el riesgo de cáncer de manera significativa. Sin embargo, la investigación en este campo está aumentando considerablemente, y ya hay algunas evidencias del daño que en concreto los pesticidas hacen en nuestra salud.

La Universidad de Liverpool ha investigado estas sustancias y afirma que los contaminantes ambientales como los pesticidas sintéticos y compuestos organoclorados como los presentes en plásticos pueden tener más influencia en la probabilidad de cáncer de lo que se ha pensado hasta ahora.

La relación de estos compuestos con el cáncer no es tan evidente como la del tabaco y el cáncer de pulmón. El riesgo a tener en cuenta viene cuando se dan una serie de factores juntos. Estos son la disponibilidad genética y una exposición alta a estos componentes, que se encuentran sobre todo en los productos cárnicos y lácteos.

Evolución en el estudio

Este enfoque del estudio es un paso adelante en el desarrollo en este campo, porque no existe todavía una investigación seria que estudie los efectos de la exposición a todos estos productos en conjunto, junto con los demás factores ambientales o genéticos. Es decir, por si solos no son peligrosos, pero ¿lo son todos juntos?

sábado, 29 de marzo de 2008

LA HIDRATACIÓN ÓPTIMA DEL CUERPO


A la hora de cuidar nuestra nutrición, muchas veces se olvida que mantenernos hidratados es muy importante. Se deben beber cerca de dos litros de agua al día y eso es algo que no mucha gente cumple. Pero saber la cantidad adecuada de agua que tenemos que beber según nuestra actividad, es una ventaja para conseguir una salud excelente sin caer en el exceso o el defecto.

La hidratación es muy importante para cualquier persona y más para los deportistas, porque mejora su rendimiento y evita lesiones. Durante la actividad física intensa, nuestro cuerpo pierde líquidos y sales minerales que son necesarios para realizar sus funciones vitales correctamente. Cuando se inicia cualquier actividad física continuada, la temperatura corporal aumenta progresivamente. Y el agua es un factor fundamental para regularla.

Cálculo del agua necesaria

La cantidad de agua que debemos beber depende de las condiciones en que uno vive, de la cantidad de ejercicio, pero también de las condiciones climatológicas a las que esté expuesto y a la masa corporal que se posea. En condiciones de temperatura y humedad normales, y con una vida sedentaria se deben consumir alrededor de 2 litros de agua al día. A partir de ahí se debe aumentar el consumo según el ejercicio que se haga. Si se quiere ser preciso con esta cantidad extra, la solución es pesarse antes y después de realizar ejercicio. La diferencia será la cantidad de agua que hemos gastado.

A parte del agua que bebemos, nuestro cuerpo tiene maneras de conseguirla de donde aparentemente no se puede. En la 'quema' de los nutrientes que se realiza en la célula, se producen pequeñas cantidades de agua. Esto ocurre sobre todo en la oxidación de las grasas. El cuerpo humano produce aproximadamente 300 ml de agua diariamente a través de este proceso. Por lo que es una cantidad que hay que tener en cuenta para alcanzar la hidratación perfecta.

Cuando no tenemos una hidratación adecuada, tanto por defecto como por exceso, nuestras funciones corporales no se realizarán con efectividad provocando desde desmayos hasta congestiones pulmonares.

El defecto: deshidratación

Cuando no tenemos suficiente agua en el cuerpo caemos en la deshidratación y los síntomas no son demasiado agradables. En primer lugar la temperatura corporal no se regulará correctamente por lo que se sufre el llamado 'golpe de calor'. En segundo lugar sentiremos cierto agotamiento y pérdida de los niveles de fuerza y resistencia muscular. En tercer lugar se pueden llegar a tener calambres musculares y por último se sufre el desmayo y la pérdida del conocimiento.

Las funciones que realiza el agua en nuestro cuerpo son muchas. A parte la que hemos mencionado antes sobre la regulación de la temperatura corporal, el agua también ofrece a las células el medio adecuado para realizar todas las funciones metabólicas necesarias para vivir. Además permite el transporte de los nutrientes a las células y de los desechos al exterior.

El exceso: hiponatremia

En muchas ocasiones los deportistas se suelen sobrehidratar antes de realizar una actividad física extenuante. Esto ayuda a amortiguar el aumento de la temperatura corporal, que en ocasiones puede llevar a desmayos si se hace deporte un día caluroso.

Sin embargo cuando uno abusa de la sobrehidratación tiene posibilidades de caer en la hiponatremia. Cuyos síntomas en los casos más graves pueden ser congestión pulmonar e inflamación cerebral. Esto ocurre cuando el nivel de sales minerales de nuestro cuerpo, sobre todo el sodio y el cloro no son suficientes para retener el agua que bebemos y se produce una deshidratación hipotónica. En otras palabras, no asimilamos el agua que ingerimos y sale por donde no debe.

martes, 11 de marzo de 2008

EL PESCADO Y SU APORTE A LA SALUD


El pescado, un alimento que tenemos en abundancia en nuestras costas, es desconocido en muchos aspectos y los consumidores ignoran cuales son los beneficios que exactamente tiene para nuestra salud. Los últimos descubrimientos convencen cada vez más de que es un alimento de 'oro' para múltiples aspectos de la salud.

La investigación de las propiedades de los alimentos es un campo que está en continuo desarrollo, por eso cuesta ponerse al día de todos los hallazgos. Los estudios más recientes y serios sobre el pescado demuestran que, en esta ocasión, esas frases transmitidas de padres a hijos, no están faltas de razón.

"Si quieres vivir más, come pescado"

Recientemente se ha descubierto que los peces con niveles altos en aceite, como son el salmón o el atún, mejoran la salud de las arterias. Se llegó a esta conclusión tras observar que los voluntarios del estudio dirigido por el Servicio de Investigación Agrícola de EEUU, redujeron en un 22% la cantidad de partículas pequeñas de colesterol, que son las más perjudiciales para el sistema cardiovascular. Además el compuesto que consigue esto, parece retrasar o corregir la aparición de diabetes del adulto.

"El pescado es bueno para el cerebro"

El pescado azul es rico en un ácido graso muy conocido por todos, ya que su nombre resuena muy a menudo en televisión, el omega 3. Las investigaciones más recientes demuestran que este ácido graso tiene mucha relación con la salud del cerebro humano.

Un estudio sobre una muestra de más de 400 personas entre los 50 y los 70 años de edad realizado en Holanda, ha demostrado que el ácido graso omega 3 se relaciona con un menor declive en varias 'medidas cognitivas' en el transcurso de tres años. Además, el Estudio Cardíaco Framingham demostró que los voluntarios de edades de 55 a 88 años que comieron pescado con regularidad, tuvieron menos probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer u otras formas del deterioro mental, comparados con aquellos que no comen pescado tan frecuentemente.

Ambos estudios concluyeron también que si el consumo del pescado rico en omega 3 se hace desde una edad temprana, sus efectos sobre la salud y correcto funcionamiento del cerebro se multiplican. Esto se debe a que esta grasa es la que el cerebro utiliza para las conexiones neuronales, ya que permite una conexión perfecta. Si se da al cerebro una cantidad elevada de omega 3 siempre tendrá el material necesario para funcionar adecuadamente.

Otras razones para comer más pescado

Además de estos beneficios, el pescado tiene unas características que lo hacen el alimento idóneo para la vida del hombre occidental, en la que se tiende a tener poca actividad física a cambio de mucha actividad mental. Para comprobarlo basta con que diseccionemos las propiedades alimenticias de una porción de éste.

El pescado tiene pocas calorías y al mismo tiempo aporta unos nutrientes de primerísima calidad. Una porción de pescado blanco de 200 gramos (aproximadamente una ración) tiene 160 calorías, una de pescado azul unas 240. Las proteínas que ofrecen estos pescados son de elevado valor biológico, ya que contienen todos los aminoácidos esenciales en la justa proporción que necesitamos. Sus grasas, entre un 2% y un 6% de la porción, son las de mejor calidad de todos los alimentos, incluso mejores que las que aporta el aceite de oliva. Es decir, el pescado es un alimento que ofrece los mismos nutrientes que la carne, pero con una calidad y proporción en sus componentes mucho mejores

miércoles, 5 de marzo de 2008

EL BRÓCOLI PUEDE AYUDAR A PREVENIR CÁNCER


Investigación de centro oncológico norteamericano determinó que bajas cantidades de este vegetal disminuyen las posibilidades que se desarrollen tumores a la vejiga.

Extractos concentrados de brotes de brócoli seco y congelado frenan el desarrollo de los tumores de vejiga. Según un estudio publicado por investigadores del Instituto Oncológico Roswell Park, en Estados Unidos, en Cancer Research este concentrado podría llegar a eliminar la progresión tumoral en más del 50 por ciento de los casos.

Su hallazgo refuerza los estudios epidemiológicos que sugerían que la ingesta de verduras crucíferas está asociada con una reducción del riesgo de desarrollar cáncer de vejiga.

Yuesheng Zhang, del citado instituto y autor principal del estudio, cree que, aunque se trata de una investigación sobre modelo animal, se han logrado evidencias de que comer vegetales, como el brócoli, es un buen método para la prevención oncológica".

Los beneficios de lo verde

Los efectos positivos de las crucíferas provienen en parte de los isotiocianatos, un grupo de fitoquímicos de los que ya se conocen algunas propiedades anticancerígenas.

Zhang ha afirmado que los isotiocianatos de los brotes de brócoli llegaron a los tejidos de la vejiga a través de las excreciones urinarias. También ha apuntado que el brócoli natural cuenta con 30 veces más isotiocianatos que el que ha madurado, y que otros vegetales como la col y el repollo también tienen estas propiedades

En cuanto a la cantidad necesaria para que el riesgo oncológico disminuya, los autores de la investigación han señalado que es posible que sea mucho menor que la administrada a los ratones en este estudio preliminar. Los efectos secundarios, según Zhang, son muy escasos.